Lectura: Hechos 9: 1-20 ¿A quién persigo yo Señor, Si yo me porto bien y soy buena? Te amo tanto Señor, que sería incapaz de perseguirte y hacerte daño. Yo soy fiel y buena Señor, siempre me porto bien. Atiendo a mi familia como se debe, llevo a los niños al catecismo, les hablo a todos de Dios y de lo mucho que leo libros cristianos, la biblia y lo tanto que rezo el rosario a diario. Además, me junto con gente de la iglesia que es de Dios y que actúa como si Dios fuera lo primero en su vida. Voy a misa los domingos y comulgo, entre semana asisto a las clases de formación cristiana, a las juntas de diferentes ministerios, voy al santísimo para adorarte, te sirvo cada vez que es necesario, soy la primera en ser voluntaria cuando me necesitan en la iglesia y hasta doy dinero a manos llenas. Mis amistades más cercanas son como yo, sirven, aprenden de su fe y siempre son los mismos que ayudan. Hago tantas buenas obras Señor. ¿Cómo podrí...